El cepillado debe ser supervisado por un adulto. No dejar al bebé andar o gatear con el cepillo de dientes en la mano o en la boca. Lavar el cepillo de dientes regularmente y entre cada uso con agua tibia. Examinar el cepillo de dientes antes y después de cada uso y desechar si está desgastado o estropeado. No esterilizar con agua hirviendo, vapor o en el microondas. No introducir en el lavavajillas. Reemplazar el cepillo de dientes regularmente (después de 1-2 meses de uso).